Los residuos de PVC presentes en los desechos urbanos representan generalmente menos del 1% del peso total de dichos desechos. Si bien la producción de este plástico bordea mundialmente los 36 millones de toneladas por año, más del 65% se utiliza en aplicaciones de larga vida útil, que promedia entre 20 y más de 100 años. Esta es la razón por la que sólo ahora están empezando a ingresar en la corriente de residuos muchos productos de PVC elaborados años atrás, originando un incremento gradual en la disponibilidad de estos residuos para reciclaje.
El desarrollo de nuevas tecnologías de reciclaje mecánicopor disolución y de reciclaje químico, auspiciado por la industria del PVC, fortalece las perspectivas de aprovechamiento de los residuos vinílicos pos consumo, incluyendo la posibilidad de recuperar de las materias primas presentes en mezclas de residuos de diversos productos.
El desafío de la recuperación concentra actualmente los esfuerzos en todos los continentes. En Europa, por ejemplo, el programa Recovinylestá impulsando esquemas dedicados a captar flujos mayores y bien localizados de residuos vinílicos (v.g, residuos de la construcción o demolición de edificaciones, entre otros), otorgando incentivos económicos a los recolectores por cada kilogramo de material recuperado.
Los progresos son alentadores en las distintas regiones. En Brasil, el Instituto do PVC, en asocio con la Universidad de São Paulo, publicó una “Guía para el Reciclaje Mecánico del Vinilo” destacando las oportunidades de negocio y rentabilidad que esta actividad puede ofrecer. El índice de reciclaje de PVC en ese país, según un estudio de la firma Maxiquim, se incrementó desde un 13,7%, en 2005, a un 17% en 2007, año en que se aprovecharon 25.122 toneladas, de origen pos consumo principalmente.